La motivación en el proceso de aprendizaje

 

La motivación es lo que diferencia a los seres vivos de los seres inertes, esta especie de lucha interna mueve al ser humano a la consecución de sus propios objetivos.

En el proceso de aprendizaje de un alumno, tanto el profesor como el propio alumno juegan un papel importante. La motivación tiene que ser igual en ambas partes, siendo el profesor un referente que sepa motivar a sus alumnos y éstos sientan las ganas de aprender cada día cosas nuevas.

 

Una de las teorías más conocidas que relacionan la motivación con el aprendizaje es la Teoría de la motivación de Clark Hull, un psicólogo conductista muy influido por la teoría de la evolución que comprendía que las necesidades del organismo eran las fuerzas que le incitaban a la acción, la cual debía reducir o eliminar dicha necesidad. Hull hacía una primera distinción ente impulsos primarios y secundarios, siendo los primeros innatos relacionados con estados de necesidad y los segundos relacionados con impulsos aprendidos como el miedo, basados en el aprendizaje de evitación. Clark Hull quiso dejar constancia a lo largo de toda su obra que el potencial de acción es igual al hábito o aprendizaje multiplicado por el impulso y por el incentivo, a medida que ascendemos en la escala filogenética nos encontramos con que contra más complejo resulta el aprendizaje, la importancia del impulso como concepto motivacional decrece llegando incluso a desaparecer como activación reguladora de la conducta.

Otra teoría clave a lo largo de la historia es la Pirámide de Maslow con la consiguiente jerarquización de las necesidades humanas. Según este psicólogo humanista las acciones del ser humano están motivadas para cubrir sus necesidades. Maslow siempre mostró inquieto por aprender qué cosas hacen al ser humano feliz y lo que se puede hacer para mejorar el desarrollo personal y la automotivación. La pirámide se divide en cinco niveles de necesidades:

  • Nivel 1, Necesidades fisiológicas: necesidades vitales para la supervivencia.
  • Nivel2, Necesidades de seguridad: seguridad personal, el orden, la estabilidad y la protección.
  • Nivel3, Necesidades de afiliación: tienen sentido cuando las necesidades anteriores están satisfechas. El amor, el afecto o el sentimiento de pertenencia se presentan continuamente en nuestra vida diaria.
  • Nivel4, Necesidades de reconocimiento: la autoestima hace sentirse a la propia persona valiosa dentro de la sociedad.
  • Nivel 5, Necesidades de autorrealización: el desarrollo de las necesidades internas.

 

Esta pirámide tiene una vital importancia en el proceso de aprendizaje de un estudiante y en cómo el profesor puede aplicarla para motivar a sus alumnos y conseguir con esto que superen con éxito todas las materias. Motivando a los alumnos conseguiremos que éstos pierdan el miedo a ciertas asignaturas que por tradición han causado temor en cientos de estudiantes.

Desde un punto de vista académico el profesor debe ser consciente de que sin motivación no hay aprendizaje. Debe suscitar el interés en la materia por parte de los alumnos, tiene que focalizar el esfuerzo de los estudiantes para superar la asignatura y lograr que su alumnado logre el objetivo de aprobarlo siempre que sea con un previo aprendizaje motivacional. Cada persona que consiga superar con éxito cualquier materia le va a servir como punto de partida para superar de manera exitosa cualquier obstáculo que se encuentre en el camino, tanto a nivel personal como a nivel académico.

Si recordamos la pirámide de Dale, en la que el falso cono del aprendizaje demuestra como las personas aprenden más a través de las vivencias y las experiencias, en base a este aprender haciendo, vemos como los alumnos contra mejor y más experiencias positivas tienen en clase, más van a aprender.

En definitiva, vemos como es una evidencia que la motivación es parte activa y protagonista en el aprendizaje, desde los alumnos más pequeños hasta los estudiantes de cualquier universidad del mundo.

 

A. Celma

 

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